No hay ni que decirlo: Harry Potter marcó la vida de Daniel Radcliffe y lo encasilló en un personaje del que durante años intentó diferenciarse. Hace unos días, el actor de ahora 30 años concedió una entrevista en la que habló de su alcoholismo, vinculado a esta situación.

«Si salía a tomar y me emborrachaba, no era un borracho más sino que era Harry Potter borracho y eso lleva a las personas a interesarse de otra forma y hasta burlarse», expresó en una nota para BBC Radio 4.

Y siguió: «Yo pensaba: ‘Esto no se siente bien, no me gusta cómo estoy siendo observado en este contexto particular’, y mi forma de lidiar con eso fue tomar más. Hice eso durante muchos años».

«Mucho de todo eso pasó hacia el final de Harry Potter: era el ánico de no saber qué hacer después y no estar lo suficientemente cómodo conmigo mismo como para permanecer sobrio», se sinceró.

Sin embargo, no responsabilizó del todo a su papel y la desorbitante fama que le dio; de hecho, duda que su alcoholismo se haya debido a eso: «Es una adicción presente en mi familia, entonces me pregunto ¿Fue algo que iba a pasar de todas formas o tiene que ver con Harry Potter?».