eguimos todos recluidos (o eso deberíamos, en lo posible) para evitar mayores contagios y propagación del Coronavirus, y desde acá continuamos recomendando algunas de las mejores series que pueden empezar a descubrir en medio de la auto-cuarentena. Le tocó el día a los dramas y algunas de las mejores propuestas que nos dejó la tele en los últimos años. Hay para todos los gustos, desde biografías históricas hasta thrillers policiales basados en hechos reales, y millonarios muy mala onda.    

PEAKY BLINDERS (BBC, NETFLIX)

El drama criminal de la BBC -creado por Steven Knight (“Locke”)- sigue las peripecias de la familia Shelby: gánsters de profesión asentados en la ciudad de Birmingham (Inglaterra) a principios de la década del veinte, liderados por el joven y temerario Thomas Shelby (Cillian Murphy). Este veterano de la Primera Guerra Mundial, con varios traumas a cuestas, solo quiere lo mejor para los suyos y, por supuesto, ascender en la escala social (y delictiva) para ganarse el respeto de amigos y enemigos. Una de mafiosos con raíces romaníes que llevan la violencia incrustada como forma de vida y el honor, por sobre todas las cosas. Divinamente filmada, un elenco de lujo -que suma a Tom Hardy a partir de la segunda temporada- y una banda sonora que mezcla época con lo mejor del rock.

SUCCESSION (HBO)

Adam McKay y Will Ferrell se unen una vez más para demostrar su lado más serio y dramático en esta apuesta de HBO, que ya tiene dos temporadas a cuestas. La dupla hace yunta con el guionista y productor Jesse Armstrong (“The Thick of It”) y, siguiendo en la vena de “La Gran Apuesta” (The Big Short, 2015), nos regalan este drama televisivo que se mete de lleno con la familia Roy y su imperio mediático. A la cabeza de todo tenemos al patriarca Logan Roy (Brian Cox), un hombre de carácter y pocos escrúpulos, que a lo largo de sus ochenta años ha forjado una dinastía (y la quinta compañía más redituable de los Estados Unidos) y está a punto de cederle el trono a su hijo Kendall (Jeremy Strong)… o eso es lo que todos creen. Una familia “divina” que solo se hace odiar, por si ya les caía mal la gente con mucha plata.  

THE CROWN (NETFLIX)

Creado y escrito por Peter Morgan (“La Reina”), este drama biográfico se centra en la familia real de Gran Bretaña, más precisamente en la joven Elizabeth II (Claire Foy) que, a sus 25 años, debe lidiar con la tremenda tarea de liderar la monarquía más famosa del mundo, al mismo tiempo que enfrenta una tensa relación con el primer ministro Sir Winston Churchill (John Lithgow). La idea original era que la serie llegará a la suma de unos 60 capítulos (a lo largo de seis temporadas) narrando la historia de la monarca, desde su boda en 1947, hasta la actualidad. Lamentablemente, y suponemos que debido a los costos de producción -es uno de los dramas más costoso producido por Netflix-, “The Crown” cerrará su ciclo después de cinco en entregas y varios cambios de protagonistas, como Olivia Colman y Tobias Menzies que tomaron la posta de la reina y su consorte.

SORRY FOR YOUR LOSS (FACEBOOK WATCH)

Nadie te puede decir cómo lidiar con la pérdida. Es un asunto personal que cada uno debe procesar a su debido tiempo y bajo sus propias condiciones. Lamentablemente, el mundo sigue girando alrededor y es por eso que hay que seguir a flote. Esta es la premisa de este drama de apenas treinta minutos, creado por el dramaturgo Kit Steinkellner. Elizabeth Olsen es Leigh Shaw, una joven periodista que puso su vida en alto tras la repentina muerte de su marido Matt (Mamoudou Athie). Ahora vive en casa de su madre Amy (Janet McTeer) junto a su hermana Jules (Kelly Marie Tran), quien lidia con sus propios problemas de alcoholismo. Una serie que se ve con pañuelito en mano, pero también busca el lado más positivo (y un poco de humor) en los rincones más oscuros.

MINDHUNTER (NETFLIX)

En el año 2013, David Fincher abrió el juego de la series originales de Netflix con “House of Cards” y cuatro años después hizo retruco con “Mindhunter”, un thriller basado en el libro “Mind Hunter: Inside FBI’s Elite Serial Crime Unit” de Mark Olshaker y John E. Douglas. El drama policial se centra en dos agentes de la Oficina Federal de Investigación (Jonathan Groff y Holt McCallany) que, en 1977, deciden entrevistar a diferentes asesinos seriales encarcelados para descubrir patrones de conducta y  poder resolver otros casos archivados. Sí, todo muy al estilo “El Silencio de los Inocentes”, pero con ese toque de realismo macabro que suma el “true crime”. Anna Torv es la tercera pata de este equipo que, durante la segunda temporada, salta un poco en el tiempo para meterse de lleno en los ‘asesinatos de Atlanta’, ocurridos entre 1979 y 1981.