Si te cuesta mucho mantener a tu mamá o a tu papá dentro de su casa, te dejamos algunos consejos para ayudarte a convencerlos.

Es bastante común en contexto de pandemia que muchos de nuestros padres no tomen dimensión de la necesidad de no concurrir espacios públicos para evitar la propagación del coronavirus. Si sos de las personas que se encuentran en esta situación, acá algunos consejos para convencerles de que se tomen el COVID-19 en serio.

Familiarizate con los hechos

La Organización Mundial de la Salud, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, el Ministerio de Salud de la Nación… Las fuentes con información actualizada y confiable sobre la evolución del virus no faltan y conocer las estadísticas puede ser útil para elegir qué datos podrían funcionar mejor con nuestros padres, abuelos, tíos, vecinos y todas las personas con las que hablemos.

Identificá su razonamiento

En un artículo sobre millennials hablando con sus padres sobre el coronavirus se destacan tres cuestiones principales con las que se enfrentan: desinformación, no sentirse identificados y terquedad general.

Ante la desinformación, podemos nombrar las recomendaciones de la OMS o poner ejemplos de otros expertos en los que ellos confíen. En nuestro país, por suerte, hay médicos y epidemiólogos en muchas radios y programas de televisión advirtiendo sobre los recaudos a tomar y la importancia de mantenernos en nuestras casas.

La no identificación, por otra parte, tiene que ver con no creerse parte de los grupos de riesgo. Muchos adultos mayores no se sienten viejos o vulnerables entonces emplear adjetivos como estos no tiene utilidad alguna; nuevamente, es más probable que datos sobre cómo cambian las tasas de mortalidad dependiendo de la edad, el género y el estado de salud sean más efectivos a la hora de tratar de convencerlos.

Si se trata simplemente de terquedad, la presión social podría ayudar. ¿Tienen amigos que se lo estén tomando en serio o alguien en la familia en quien confíen? Que te den una mano.

Hacé que los números sean algo personal

Muchos de nuestros padres hoy en día son bastante activos: hacen las compras, van a la iglesia, realizan actividad física, se juntan con amigos y una infinidad de cosas. Tal vez hacerles tomar conciencia de todas las personas a las que pondrían en riesgo pueda ayudar: ¿con cuántas personas compartimos espacio en yoga o paddle? ¿con cuántas otras nos cruzamos cuando vamos a misa?

En China, la tasa de mortalidad para los adultos por encima de 80 años era de entre un 15% y un 18%, aproximadamente uno de cada seis. Incluso la gente con 50 años era tres veces más propensa a morir que aquellos con 40 años (en China). En comparación, la gripe anual mató en 2018–2019 a alrededor de un 0.8% de todos los adultos mayores de 65 años que se contagiaron. No es solo una gripe.

Por otro lado, los que corren el mayor riesgo son los adultos mayores con afecciones de salud crónicas, particularmente presión arterial alta, diabetes, enfermedades cardíacas y enfermedades pulmonares. Pero incluso si tus padres se sienten en forma y saludables, se trata de la edad: el sistema inmune empeora con la edad, sin importar cómo de sano estés. 

Pensá en tus amigos

Quizás tu mamá o tu papá están hechos de cosas particularmente resistentes, o por lo menos eso creen. No importa lo que les digas, están convencidos de que se recuperarán si se enferman. Ahora bien, ¿se recuperarán también sus amigos?

Hay algo muy importante a traer a cuestión acá: la gente puede ser contagiosa durante dos semanas sin mostrar síntomas y, por tanto, sin saber que son contagiosos. Si alguien se infecta con el virus, incluso si lo supera, algunas de las personas a las que contagiaron por el camino —gente cercana, a la que quieren— puede que no se recuperen. 

¿Alguien por favor quiere pensar en los niños?

Si tus padres tienen nietos o gente joven alrededor, recordales lo lindo que es verlos crecer. Y para esto, es necesario que se cuiden y no se pongan en riesgo. ¿Golpe bajo? Tal vez.

Predicar con el ejemplo 

Bueno, esta no requiere mucha explicación. Nosotros, aunque no estemos dentro de los grupos de riesgo, también debemos cuidarnos y colaborar.